Después de una larga carrera de más de 14 años, Robbie Lawler es la prueba más clara de que la persistencia tiene sus recompensas.

Robbie Lawler, el triunfo de la persistencia

Articulo por: Eleazar Benyair Ulaje
Twitter @benyairulaje

En un deporte como las artes marciales mixtas que exige fortaleza, preparación y una constante evolución en cuanto a movimientos, técnicas e improvisación, puede resultar extraño que peleadores de la vieja guardia, los de antaño, puedan llegar a la cima y más difícil aún resulta hacerlo después de luchar contra las adversidades que demanda una disciplina de alto rendimiento.

Pero es precisamente esa fortaleza lo que nos recuerda que con perseverancia y dedicación, acompañada de habilidades probadas con el tiempo, todo es claramente posible: Robbie Lawler es, en suma, un claro ejemplo de estas cualidades.

En sus inicios como peleador de MMA rondó por empresas de poca monta como es común en el deporte; con un récord de 4-0 llegó a las ligas mayores debutando en UFC en el 2002 y venció a Aaron Riley. Luego de un historial de cuatro peleas ganadas por tres derrotas (destaca el KO que le propinó Nick Diaz en el año 2004) fue dado de baja de esta promoción y durante mucho tiempo caminó por una carrera de altibajos e inconsistencia.

Fue puesto a prueba una y otra vez, rodó la legua, venció a grandes contrincantes, perdió contra algunos peleadores de poco renombre pero sobre todo adquirió mucha experiencia. Para el año 2013 regresó a las filas de UFC y derrotó a un Josh Koscheck que venía en claro descenso. Paso por encima de Bobby Voelker y Rory MacDonald que poseía el renombre de sucesor de Georges St-Pierre.

Ante Johny Hendricks, con el cual se enfrentó por el campeonato vacante de peso wélter de UFC, perdió por decisión unánime,  resultado que lo encausó con más fiereza a su destino: obtuvo dos contundentes victorias y le dieron nuevamente la oportunidad de pelear por el título ante su verdugo Hendricks.

LawlerHendricks

Contra Johny Hendricks, Robbie Lawler demostró estar listo para el compromiso que conlleva el convertirse en un campeón del UFC.

El pleito que resultó un deleite, dividió opiniones pero luego de ver un par de veces más la pelea, creo que los jueces tomaron la decisión más pertinente. Robbie Lawler vencía por decisión dividida el 6 de diciembre de 2014 a un combatiente de mucho respeto como Hendricks, y se adjudicaba así el cinturón peso wélter de UFC.

Fue un regreso de altura, de cojones y mucha fuerza. Para estar en lo más alto debes vencer al que se te ponga enfrente y eso fue lo que el peleador del American Top Team hizo luego de rondar en una odisea de pocas esperanzas de éxito.

Robbie Lawler, a sus 33 años, volverá a enfrentar a un tipo que ya ha vencido. El próximo 11 de julio disputará su título ante un joven y excelente peleador que tiene todo el potencial para arrebatarle el cinto. MacDonald ha declarado que en aquella su primera pelea contra Lawler se confió y no le dio el crédito que merecía su adversario. Falla inadmisible, que debió aprender el canadiense.

Con todo lo que se habló de la pelea entre Aldo y McGregor – que al final no se hará para este 11 de julio – no se le ha dado el valor que merece Lawler vs. MacDonald, una dura batalla que volverá a posicionar la división de las 170 libras donde por mucho tiempo dominó St-Pierre. Estamos ante la nueva era de los pesos wélter, no hay que dejarlo en segundo término.

19 Comentarios

Comenta

Deja Tu Comentario

Agregar comentario