Este Sábado pasado el campeón mosca de la UFC defendió su titulo y en proceso honró a toda la división con una dominante, técnica e impecable  presentación sobre el retador John Moraga. No hubo nada malo en su presentación ni nada alocado, pero aun así fue una enorme victoria, tal vez la que necesitaba para ponerle un gran signo de exclamación a su reinado como campeón.

Cualquiera podría argumentar que la sumisión por llave de brazo en el último minuto de la pelea fue lo que se robo la noche, pero yo no me creo esa. La sumisión en el quinto round resalto la victoria, pero inclusive sin ella nadie se hubiera ido a su casa decepcionado por la presentación de Johnson – la cual fue totalmente emocionante de ver.

Por otra parte analicemos la presentación de Rory MacDonald. El utilizó su jab camino a una victoria por decisión unánime sobre Jake Ellenberger, pero inclusive si uno de esos jabs hubiera noqueado a Ellenberger en los últimos segundos del tercer round, esto hubiera sido eclipsado por los fuertes abucheos de la arena (los cuales comenzaron desde el primer round).

En lo que respecta a satisfacer a los fans, esto se resume a tu intención por hacerlo tanto como por el resultado. Podemos ver la presentación de Johnson este Sábado pasado y podremos ver a un hombre que visiblemente de veía determinado a finalizar su pelea. Vimos a un hombre que no estaba satisfecho por solamente derribar a Moraga para mantenerlo en el suelo y hacer lo suficiente para ganar el round, no no no… vimos todo lo contrario. Aquí vimos a un campeón que paso la guardia múltiples veces, busco sumisiones y canso a su oponente a lo largo de la pelea. El fue efectivo y consistentemente lucho por buscar la finalización – por lo que no hubiera importado si no lo hubiera conseguido.

El dio todo lo que tenía y nosotros los fanáticos apreciamos eso. Apreciamos a los peleadores que están dispuestos a tomar riesgos (no necesariamente riesgos estúpidos), pero al fin de cuenta son riesgos… todo para finalizar su pelea.

Comparemos esto con la presentación de MacDonald…

Técnicamente el no hizo nada malo. El fue el peleador mas veloz y preciso, no hay duda alguna que merece su victoria sobre Jake Ellenberger. El se merece tanto su victoria que la verdadera decepción es que no estuvo dispuesto a hacer algo mas para demostrarlo. En el primer round de la pelea vimos que el podía ganarse la pelea con sus jabs y sus patadas frontales, así que él hizo esto a lo largo de los primeros 5 minutos. El no hacer nada diferente por los otros 10 minutos es lo que mas me da coraje. El no hizo nada mas que unos jabs y unas patadas frontales y aparentemente el haber hecho algo mas lo hubiera puesto en un riesgo innecesario.

Esta estrategia a la segura puede funcionar en otros deportes (como el boxeo), donde el ganar es lo único que importa. Pero en las peleas las cosas no son así. Tus fanáticos son tus fanáticos por como te desempeñas y no por la ciudad que estés representando. Ellos quieren verte tomar riesgos en vez de minimizarlos. Los fans quieren ser entretenidos. Si pruebas que puedes hacer algo en el primer round y no haces nada mas que repetir esto en los próximos 2 rounds, no te sorprendas de no recibir ninguna palmada en tu espalda en tu camino a la salida de la arena. En un deporte donde eres tan bueno como tu última pelea… Creo que tengo que admitir que Rory me ha decepcionado… y mucho.

Foto: Fotografía cortesía de Rod Mar para ESPN

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